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martes, 28 de enero de 2014

El dilema del PSC

¿Cómo pasa un partido político de ganar dos elecciones consecutivas a la Generalitat (Maragall 2003, Montilla 2006) a convertirse en un partido irrelevante? Ni todo se puede achacar al cambio ocurrido en la política catalana ni, por el contrario, se puede reducir a que ha sido el propio partido el que se ha inmolado.

La realidad es que, fruto de ambas razones, el PSC ha pasado de enviar Estatuts al Constitucional a convertirse en una fuerza política irrelevante. Irrelevante porque si no fuese por la historia del partido y por el cupo de minutos que por ley deben aparecer en la televisión pública sobre el PSC, el peso del partido en la política catalana (y española) actual sería nulo.
Un hombre y un problema

A nadie le cuesta imaginar un presente sin el PSC,  y esto refleja ese nulo peso del partido. Primero no ofrecían nada nuevo, y ahora no ofrecen nada en absoluto. Antes se apuntaron al camino de un Referéndum que no salió de ellos. ¿A dónde va Vicente? Y más tarde, viendo el desastre electoral decidió dar marcha atrás. Y ahora, en tierra de nadie, Pere Navarro se pregunta qué hacer.

lunes, 2 de septiembre de 2013

Conmigo o contra mí - Arturo Pérez-Reverte

"Yo no tengo ideología, yo tengo biblioteca". Así enuncia el célebre escritor español su manera de pensar cuando le piden que se 'moje'. Y en torno a ello gira el texto completo de su artículo en XLSemanal, a la habilidad que poseen los españoles, como he dicho varias veces anteriormente en este blog, para reducirlo todo al azul y al rojo, al claro y oscuro, al conmigo o contra mí. Este es el título de su artículo, que aquí transcribo, y del cual fervientemente recomiendo su lectura a todo aquel al que le pesen tanto las diferencias con su contertulio respecto a aquello que llaman ideologías que sea incapaz de verlo como nada más que su más profundo enemigo. Esto de lo que Pérez Reverte habla es sin duda a lo que el filósofo Ortega y Gasset se refería al definir el término 'hemiplejía moral'.

Conmigo, o contra mí
XLSemanal - 02/9/2013

Un lector me preguntó el otro día por mi escepticismo político: mi falta de fe en el futuro y mi despego de esta casta parásita que nos gobierna, sólo comparable a la desconfianza que siento hacia nosotros los gobernados: sin víctimas fáciles no hay verdugos impunes. Siempre sostuve, porque así me lo dijeron de niño, que los únicos antídotos contra la estupidez y la barbarie son la educación y la cultura. Que, incluso con urnas, nunca hay democracia sin votantes cultos y lúcidos. Y que los pueblos analfabetos nunca serán libres, pues su ignorancia y su abulia política los convierten en borregos propicios a cualquier esquilador astuto, a cualquier lobo hambriento, a cualquier manipulador malvado. También en torpes animales peligrosos para sí mismos. En lamentables suicidas sociales.

miércoles, 28 de agosto de 2013

Cinco datos sobre la corrupción en España


La corrupción política es un problema en auge en España. Lo que ya es de dominio público con sólo mirar los informativos o leer la prensa no deja sino de confirmarse cuando, sin mucho esfuerzo, encontramos datos tan poco esperanzadores como los siguientes.

1.- España es un país corrupto

Así lo afirman, al menos, los españoles.Una reciente encuesta del CIS confirmaba la consolidación de la corrupción como el segundo mayor problema del país. El segundo problema tras el paro. ¡En un país con más del 25% de tasa de paro!
Esto no hace más que confirmar el total agotamiento de la sociedad española con la corrupción.Que sumado al abatimiento, la indignación y la desesperanza crean el caldo de cultivo ideal para confianza en nuestra economía, y sobre todo, en nuestras instituciones.
Soluciones, pocas. La regeneración política, que a priori debería ser una de las pocas salidas a la espiral de corrupción, no aparece entre las opciones de los españoles, que según nos indican las encuestas, parecen creer que la corrupción es generalizada entre nuestros políticos, tanto a nivel nacional, como al autonómico y municipal.

lunes, 19 de agosto de 2013

Cortinas de humo

Con la escalada de tensión en Gibraltar por un lado y los escándalos de corrupción política por el otro la expresión cortina de humo parece ser inevitable en cualquier artículo o conversación que trate acerca de ello. ¿Pero lo es realmente?

El término no tiene otro origen que el militar. En sentido estricto refiere a aquello que impide ver al enemigo los propios movimientos de la tropa. De aquí deriva el sentido al que nos referimos, por el cual una cortina de humo es todo aquello que aleja a la gente de aquello que queremos evitar que vea.

¿Pero son dos noticias solapadas siempre una cortina de humo? Por supuesto que no. Por reducción al absurdo encontramos ilógico afirmar que cuando en el noticiario nos informan de la elevada asistencia de turistas a las playas españolas tras antes informarnos de un robo con violencia en una urbanización la primera noticia es una cortina de humo que trate de ocultar la segunda.

lunes, 5 de agosto de 2013

Carta de un catalán al Presidente del Gobierno

Señor Presidente:

Sí, soy (como reza el título) un catalán, y al contrario que cierto paisano mío no le dirijo esta carta para pedirle que otorgue el derecho a realizar ninguna consulta. No, el único motivo de esta carta es pedirle respeto. Sí, respeto.

Un respeto que se ha negado históricamente a Catalunya, a esta y a cualquier región no castellana. Señor, España no es una y grande. De hecho España cuando más grande fue, fue cuando fueron muchas Las Españas. España no es Castilla, mal que le pese y no le entre en la cabeza asimilarlo.

martes, 27 de noviembre de 2012

El futuro de CiU: La hora de los pactos

Después de que la voluntat del poble atestase un serio correctivo a las aspiraciones de Artur Mas a conseguir una mayoría excepcional, los 50 parlamentarios de CiU dejan más abierta que nunca la vía de los pactos para que Cataluña no caiga en la ingobernabilidad y la prorrogación ad infinutum de los presupuestos.

Con un Parlament muy fragmentado  (hay quien prefiere llamarlo 'plural') entre las distintas fuerzas y la premisa aducida por Mas de que "cualquier gobierno debe pasar por CiU" esto solo deja una vía a CiU: pactar sí o sí.

Ahora bien, ¿con quien?

Pacto 1: CiU + PP



El que ahora parece un pacto inverosímil fue durante la pasada legislatura el que sacó las castañas del fuego a CiU en el Parlament. Gracias a ello CiU pudo hacer los recortes que le venían impuestos de Europa (cabe decir que tampoco parecían reacios a ello).

Esta entente es la más lógica por ideología económica y social. Nadie se echó las manos a la cabeza la legislatura pasada cuando estos dos partidos de derechas pactaron para sacar varias propuestas de CiU adelante.

Sin embargo, en la situación actual hay un escollo insalvable: la deriva soberanista de CiU. En palabras de Mas, la consulta popular "es prioritaria", lo que aleja de la realidad este posible pacto.

Además, cabe preguntarse cómo reaccionaría el electorado que se ha mantenido fiel a estos partidos ante un pacto entre dos partidos que durante la campaña han mantenido una intensa batalla dialéctica. 

domingo, 25 de noviembre de 2012

25N: Sondeo a pie de urna

Después de muchas semanas de una larguísima precampaña y la posterior campaña ha llegado el día de las elecciones al Parlament de Catalunya.



Con el trasfondo del debate independentista los votantes se han lanzado a las urnas alcanzando una participación altísima que podría llegar a ser histórica si se confirman los sondeos.

Por otra parte, otro sondeo, el de TV3 a pie de urna ha arrojado los siguientes resultados:


  • Convergència i Unió (CiU): 54-57
  • Esquerra Republicana de Catalunya (ERC): 20-23
  • Partit Socialista de Catalunya (PSC): 16-18
  • Partit Popular (PPC): 16-18
  • Iniciativa per Catalunya Verds (ICV): 10 12
  • Ciutadans - Partit de la Ciutadania (C's): 6 7 
  • Candidatura d'Unitat Popular (CUP): 5-6

lunes, 22 de octubre de 2012

Elecciones 21O: Victoria del nacionalismo y tregua para Rajoy

Son cinco las Comunidades Autónomas que, junto a la oficialidad del castellano, ostentan la cooficialidad de otra lengua. Y ayer, 21 de octubre de 2012 se han celebrado elecciones en dos de ellas: Galicia y País Vasco. Los resultados, sin embargo, han sido completamente distintos.

En el País Vasco el 60% de los votos han sido dirigidos a partidos nacionalistas: PNV y Bildu, dos partidos nacionalistas pero completamente opuestos en el eje izquierda-derecha. Los partidos llamados constitucionalistas entre los que se encuentran los dos partidos que se han repartido la presidencia del Gobierno de España desde el año 1982, PSOE y PP, han bajado 9 y 3 diputados respectivamente.

Resultado de las elecciones vascas.


Dejando de lado la posición ideológica en el espectro izquierda-derecha del votante vasco. El País Vasco ha dejado claro democráticamente que quieren nacionalismo. Han dejado claro que quieren un gobierno por y para ellos. Habrá quien se eche las manos a la cabeza y entienda esto como un peligro. En los debates postelectorales ya los hay, ya se oyen las voces de los alarmistas oyendo cantos de sirena independentistas. 

Parece ser que a quien mas importa el independentismo es a los no independentistas. Y esta, creo, es la razón de ser de la bajada en votos a PP y PSOE. La primera frase de sus mitines no es otra que la de que ellos son el partido que va a impedir la independencia, o que con ellos en el poder no habrá independencia. Esto está muy bien para aquellos independentistas para los que lo más importante es la independencia o el unionismo, y sin embargo, no para el ciudadano normal y corriente que vive, trabaja y come.

Para los ciudadanos, que lo más reseñable de un partido sea su posición respecto a la independencia es poco menos que un insulto.

lunes, 15 de octubre de 2012

La teoría de los Marcos Mentales de Lakoff. (O porqué mi partido político es mejor que el tuyo)


¿Alguna vez te has preguntado porqué un aficionado de un equipo ve penalti si este es a su favor y argumenta lo obvio que es la ausencia de penalti si es en contra? ¿Alguna vez te has cansado de debatir con un fanático de lo que sea al que has sido incapaz de sacar de su posición fanática inicial? Si la respuesta es que sí a cualquiera de las dos aquí tienes tu porqué.


George Lakoff en su obra No pienses en un elefante lo explica. Su idea es muy simple: la ciencia cognitiva ha establecido que pensamos en términos de marcos mentales y metáforas, antes de entrar en el razonamiento analítico. Estos marcos mentales (frames) tienen existencia material, están en las sinapsis de nuestro cerebro, configurados físicamente en los circuitos neuronales.

jueves, 11 de octubre de 2012

La Crisis Política Española: I - Los orígenes

El divorcio entre ciudadanos y políticos es un hecho. ¿Pero porqué ahora, en la segunda década del Siglo XXI y no antes? Esta y otras muchas preguntas son las que me propongo responder en los siguientes capítulos.

Empezando por el de hoy, el origen, es decir, la causa, de los políticos actuales tal y como los conocemos hoy en día.

I - Los orígenes


Antes de hablar de la política española democrática tras la Transición me parece ejemplificador dar muestra de unos datos. Entre 1876 (fecha del inicio de la Restauración borbónica en España) y 1923 (año en que se produjo el Golpe de Estado que alzaría a Miguel Primo de Rivera) se llevaron a cabo 21 elecciones generales en España, esto es: 21 elecciones en 47 años. 

En estas 21 elecciones, dejando de lado los pucherazos y fraudes electorales, ¿cuántos partidos consiguieron llegar al poder? La respuesta es muy inferior a la que la intuición podría darnos. Dos. Sólo dos partidos consiguieron llegar a ser los más votados en 47 años. Sólo dos partidos fueron los que llevaron a un hombre a la Presidencia del Gobierno. Parece que el bipartidismo en España es más tradición que costumbre.

lunes, 1 de octubre de 2012

España: una democracia violada


En 1978 se ratificó mediante referéndum la Constitución vigente. En ella se proclamaba que España debía ser un Estado social y democrático de Derecho que propugna como valores superiores del ordenamiento jurídico la libertad, la justicia, la igualdad y el pluralismo político. Así como afirma que la soberanía nacional reside en el pueblo español del que emanan los poderes del Estado. 

Desde entonces mucho ha llovido y mucho ha cambiado el perfil medio del ciudadano español y, sin embargo, a priori todos deberíamos estar de acuerdo en que en caso de ser necesario votar una nueva Constitución estos puntos deberían estar incluidos en ella.

Pero analicemos estos puntos:

  • Estado social y democrático: es decir, socialdemocracia, cuyos valores son la justicia social, la solidaridad o el humanismo entre otras.
  • Estado de Derecho: aquel cuyas acciones y medidas están sujetas a normas jurídicas escritas de antemano.
  • Libertad: la suma de todas las libertades de las que debe gozar el ser humano, es decir, libertad de culto, libertad de prensa, libertad de empresa, libertad académica; entre muchas otras.
  • Justicia: entre muchas acepciones podemos escoger que la justicia es dar a cada uno lo que le corresponde.
  • Igualdad: no disponer de ventajas ni desventajas por razón de sexo, color, nobleza ni por ninguna otra.
  • Pluralismo político: la no existencia de un monopolio en el poder por razón de existencia de un partido único.

    En tal caso, y teniendo en cuenta el significado de estas palabras con las que se inicia el paso en 1978 de la dictadura a la democracia, ¿podemos justificar la creencia popular de que la democracia en España ha sido violada? O expuesto de otra manera, ¿podemos considerar democrático un país en el que ocurren la siguientes transgresiones a lo que en su Carta Magna se indica?
    • ¿Estado social? Frente a la solidaridad y el humanismo que debería caracterizar a nuestra democracia nos encontramos con un desamparo al hombre medio. Por un lado encontramos que aquellos que mas tienen son las menos dispuestos a pagar y que más favorecidos están para no hacerlo. Por otro lado encontramos que las ayudas sociales son monopolizadas en gran parte por aquellos que menos las necesitan dejando sin recursos a aquellos que sí las necesitan pero no tienen acceso a ellas.

    miércoles, 26 de septiembre de 2012

    25S: ¿Línea editorial o descarada manipulación?

    La jornada de ayer nos ha dejado datos objetivos: un cerco al congreso, 36 detenidos, —de entre ellos 3 por posesión de estupefacientes en los autobuses fletados hasta Madrid—64 heridos, de los cuales 27 agentes de policía. 

    También nos ha dejado datos menos objetivos y difícilmente contrastables por el momento, como los entre 6.000 ciudadanos divorciados de los políticos y que clamaban su dimisión, según fuentes del gobierno y 3.000 manifestantes según fuentes de la policía.

    Por otro lado tenemos interpretaciones de los vídeos que se pudieron ver por streaming. De entre los que criticaban la manifestación salían dudas respecto al pacifismo de los manifestantes tras ver imágenes de policías siendo empujados y golpeados; los defensores del cerco al Congreso de los Diputados obviaban estos mismos hechos centrándose en la resistencia pacífica del resto —y gran mayoría— de los manifestantes ante la actuación de los anti-disturbios, que calificaban de brutalidad policial.

    Además, entre los círculos independentistas catalanes más cerrados había quién consideraba el 25-S y por consiguiente también el movimiento 15-M de "españolista" al juzgar de elevado el número de banderas de España o estanqueres (apelativo con el que se refieren a las bandera rojigualda) e incluso algunos de ellos asociaban también a ese españolismo la porta de banderas repúblicanas tricolores. Por otro lado, una fracción de los que critican la manifestación lo hace precisamente por ser propio de algunos asistentes el ondear banderas de la Unión Soviética o de la II República Española y por la ausencia, además, de banderas constitucionales españolas.

    Hasta este momento normal, grupos y tipos de pensamiento distintos interpretan los datos de diferente manera. ¿Pero hasta que punto es normal que este hecho, lógico y habitual (aunque no por ello justificable) sea retroalimentado por los medios de comunicación según su afiliación política? Todos conocemos la existencia de líneas editoriales, pero ¿hay un punto de no retorno tras el cual la línea editorial se convierte en manipulación? Comprobémoslo echando un vistazo a las portadas de hoy que hacen referencia a la manifestación:

    viernes, 14 de septiembre de 2012

    Carta de Arturo Pérez Reverte al Presidente Mariano Rajoy.

    De nuevo, tras hacer lo propio con el ex presidente Zapatero, Arturo Pérez Reverte se coloca como abanderado de lo políticamente incorrecto y envía esta misiva al presidente Rajoy. No tiene desperdicio.

    "La Cultura, la Educación, la Sanidad, las clases altas, medias y bajas, expoliadas. Y el disparate administrativo-político-autonómico, ni tocarlo. 
    A ver si lo he entendido, señor presidente... Hasta por morirme debo pagar un 21%... A ver si lo entiendo. Insisto. 
    Alemania tiene 80 millones de fulanos y 150.000 políticos. España, 47millones y 445.000 políticos. Sin contar asesores, cómplices y colegas.O en Alemania faltan políticos, o aquí sobran. Si en Alemania faltan,apenas tengo nada que decir. Si en España sobran, tengo algunas preguntas. Señor presidente. 
    ¿Para qué sirven 390 senadores?

    lunes, 16 de julio de 2012

    ¡Despierta España!

    España está desordenada. Es un todos contra todos; un todos contra nadie y un casi nadie dando los verdaderos palos a los casi todos. La horrible situación durante la segunda etapa del socialismo en España tras la Transición parecía imposible de que pudiese ir a peor. Sobre nuestras cabezas las negras nubes de tormenta dejaban ir todo lo imaginable y lo inimaginable y lo peor que podía suceder era que la cosa se mantuviese igual.

    Craso error. Vamos cuesta abajo y sin frenos. Nada contenta a los famosísimos y anónimos 'mercados', que elevan a placer el precio que pagamos por devolver la liquidez necesaria para mantener el statu quo. ¿Mantenerlo? No, la verdad es que no. Los pilares de la socialdemocracia y del pisoteado y vejado 'estado del bienestar': la educación y la sanidad se adelgazan hasta dejarlos en unos ligeros huesos que apenas las dejan sostenerse a sí mismas

    miércoles, 18 de abril de 2012

    La III República: (I) El problema de la bandera

    En estos días que tanto se debate acerca de la conveniencia de la monarquía o la república, y pese a que pueda ser esto tachado de oportunismo, pretendo iniciar una pequeña exposición de los que a mi parecer serían los escollos principales por los que se pasaría a la hora de instaurar la Tercera República en España.

    El problema de las banderas, que da título a este capítulo, sería el primero de todos ellos. ¿Pero cómo puede ser el problema del envoltorio, y no el del contenido, el primero? Mi respuesta es que debería ser, así es, la coyuntura, las características de dicha república, lo primero en acontecer. 

    Sin embargo esto no es así. Habrá quien diga que las banderas son meros trapos de colores, no lo son, de la misma manera que una americana y un pijama son también trapos de colores y uno no acude a una entrevista en pijama. Especificamente en esta nuestra era de la posmodernidad, el contenido, el hecho en sí, está enormemente supeditado a las ropas que lo vistan. La genialidad del contenido, o la ausencia de éste, sólo será evidente si las ropas que lo acicalan son lo suficientemente atrayentes como para acercar el interior de las mismas al individuo. Estas ropas, en este caso las banderas, símbolo no sólo de un estado, sino también de una idea, son especialmente problemáticas en el caso de España, de la manera que relataré a continuación. Y este problema debe subsanarse para poder atraer a la República a aquellos más distanciados de ella, no por lo que es ella en sí, sino por lo que una bandera representa.


    La tricolor

    Bandera de la Segunda República Española.

    Rojo, amarillo y morado son los colores que porta la bandera más estrechamente relacionada con el actual republicanismo en España. Rara es su no aparición en manifestaciones y huelgas.

    Esta bandera, que da continuidad a la de la Segunda República a  la que debe su institucionalización, sustituye el rojo inferior por el morado a la vez que cambia las proporciones de las franjas de cuartos a tercios. A su vez, incluye el escudo de España en el que se elimina el cuarteado que incluye la flor de lis representativa de la Casa de Borbón así como la corona monárquica, que es substituida por la corona mural.

    A mi parecer el problema no está en continuidad que daría a la Segunda República una Tercera que portase esta bandera. Pues ni siquiera los historiadores más imparciales son capaces de aunarse al debatir si las revolucionarias bondades democráticas de la misma fueron tan buenas o si se confundió la libertad con el libertinaje. Y no seré yo quien debata aquí sobre ello. El problema de esta bandera no es otro que el mismo llevó a España a 3 años de guerra civil entre hermanos y décadas de disfrute de sus consecuencias, el mismo problema del que ya escribió Machado: las 2 Españas. La traba, la misma que padece la siguiente bandera, la rojigualda, es el de la sección de la población a quien representa. Pues esta es la bandera que representa a una de las dos Españas y para la otra esta es la bandera de los rojos, la bandera de la izquierda. Y siendo imposible convencer de lo contrario a esa España, ¿es conveniente imponer una bandera a la cual una mitad de la población veneraría y la otra escupiría, restando así legitimidad no solo a la bandera si no a la República entera? ¿es siquiera posible intentar explicar el concepto detrás de esta bandera a una España que haría oídos sordos tras ver acercarse a la tricolor desde la lejanía? A mi parecer no.

    De este modo, la problemática de esta bandera no es tanto la continuidad que daría a la Segunda República, sino el grueso de población al que representa esta bandera. Y no es lo idóneo que una bandera sea apropiada por un sector político, sino que debe trascender a este y homogeneizar bajo ella a toda, o al máximo de, la población.


    La rojigualda

    Actual bandera del Reino de España.

    Desde que en 1785 se instaurase para los buques de guerra y se acabase generalizando su uso como tal del estado español, esta bandera ha variado sus formas según el periodo histórico. En su inicio, e incluyendo la Primera República, esta portaba un escudo que sólo lucía las armas de Castilla y de León, oportunamente olvidando a los otros tres reinos fundadores de España: Aragón, Navarra y Granada.

     Pabellón naval y bandera  hasta 1873.      Bandera de la Primera República de España.

    Después de la II República que la derogó, durante la infame dictadura de Franco, la bandera portó un escudo nuevo, basado en el estandarte de los Reyes Católicos, que introdujo las armas navarras, granadinas y aragonesas al escudo español bajo las alas del Águila de San Juan y mantuvo las dos torres de Hércules que simbolizan el estrecho de Gibraltar, donde los antiguos griegos situaban el fin del mundo conocido por ellos y que aparecen por vez primera en la bandera tricolor.

    Bandera del régimen franquista. 

    El inconveniente de la rojigualda es el mismo que el de la anterior, que, si bien durante los éxitos deportivos es común verla por doquier, la porta de la misma es relacionada por una España con la otra, la de los fachas o de derechas. 


    Una tercera bandera


    Ante el dilema producido por el choque de estas dos Españas y de las dos banderas que las encarnan parece indiscutible que el único desenlace satisfactorio a esta disyuntiva es la adopción de una tercera bandera, que guarde poca o nula relación, con cualquiera de las anteriores. Esta bandera podría ser de dos maneras, antigua o de nueva creación.

    En el caso de que esta bandera no sea de nueva creación, sino antigua, pues este es el caso que expondré, para poder gozar de la popularidad y de la legitimidad necesarias para poder ser enarbolada sin timidez ni coacción, ésta debería poseer una historia afín con la otrora grandeza de España. Pues en caso contrario, podría ser tildada de imposición o de mero convencionalismo. 

    Ante estas premisas, la única bandera antigua que toma estas cualidades es la bandera del Imperio Español.

    Bandera del Virreinato de Nueva España.

    La característica principal de esta bandera, sus aspas, corresponden a la Cruz de Borgoña, introducida en España por Felipe el Hermoso y que permanecerían ligadas a la dinastía Habsburgo de monarcas españoles, amén de ser la insignia más utilizada por los regimientos de infantería del Imperio Español desde el emperador Carlos I de España durante los siglos XVI, XVII, XVIII y comienzos del XIX. 

    Pese a la ausencia de banderas en el sentido estricto de la palabra durante la época, en la actualidad se relaciona esta bandera con la del Imperio Español. Además sirvió, tras la creación de la rojigualda, como bandera del Virreinato de Nueva España, el territorio controlado por España en Norte-América. Debido a ello, gran cantidad de banderas actuales tienen aún hoy vestigios de esta bandera, entre ellas la de los estados de Florida y Alabama, la de Tenerife y la de diversos departamentos en países de América del Sur.

    Bandera de Florida (EE.UU)                              Bandera de Alabama (EE.UU).

    En el siglo XIX es utilizada por los regimientos de infantería que lucharon en el bando carlista durante la Primera y la Tercera Guerra Carlista, pues al inicio de la primera era todavía el distintivo borgoñón el propio del Ejército de Regulares, y no es hasta 1935 que es apropiada por el semi-desaparecido Partido Carlista.


    Esta bandera es, según mi humilde opinión, la mejor candidata de entre las banderas antiguas, a encarnarse como bandera de la III República, en caso que esta se produjese, debido a la ausencia en la actualidad de carga ideológica alguna en ella y al trasfondo histórico que contiene. Además de preservar el color rojo en ella, el más evidente de la actual y uno de los dos que comparten entre sí la tricolor y la rojigualda.