La realidad es que, fruto de ambas razones, el PSC ha pasado de enviar Estatuts al Constitucional a convertirse en una fuerza política irrelevante. Irrelevante porque si no fuese por la historia del partido y por el cupo de minutos que por ley deben aparecer en la televisión pública sobre el PSC, el peso del partido en la política catalana (y española) actual sería nulo.
| Un hombre y un problema |
A nadie le cuesta imaginar un presente sin el PSC, y esto refleja ese nulo peso del partido. Primero no ofrecían nada nuevo, y ahora no ofrecen nada en absoluto. Antes se apuntaron al camino de un Referéndum que no salió de ellos. ¿A dónde va Vicente? Y más tarde, viendo el desastre electoral decidió dar marcha atrás. Y ahora, en tierra de nadie, Pere Navarro se pregunta qué hacer.