La corrupción política es un problema en auge en España. Lo que ya es de dominio público con sólo mirar los informativos o leer la prensa no deja sino de confirmarse cuando, sin mucho esfuerzo, encontramos datos tan poco esperanzadores como los siguientes.
1.- España es un país corrupto
Así lo afirman, al menos, los españoles.Una reciente encuesta del CIS confirmaba la consolidación de la corrupción como el segundo mayor problema del país. El segundo problema tras el paro. ¡En un país con más del 25% de tasa de paro!
Esto no hace más que confirmar el total agotamiento de la sociedad española con la corrupción.Que sumado al abatimiento, la indignación y la desesperanza crean el caldo de cultivo ideal para confianza en nuestra economía, y sobre todo, en nuestras instituciones.
Soluciones, pocas. La regeneración política, que a priori debería ser una de las pocas salidas a la espiral de corrupción, no aparece entre las opciones de los españoles, que según nos indican las encuestas, parecen creer que la corrupción es generalizada entre nuestros políticos, tanto a nivel nacional, como al autonómico y municipal.