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martes, 27 de mayo de 2014

La democracia tumba el bipartidismo más de un siglo después

27 de abril de 1876. España, mediante sufragio universal masculino, vota en las primeras elecciones tras la restauración de la monarquía en España, unas primeras elecciones que poco cambiarían respecto a las segundas, las terceras, las cuartas... y así durante más de cuarenta años de elecciones en que España se sintió en un eterno Día de la Marmota electoral.

Práxedes Mateo Sagasta. Antes muerto que sin escaño.
Durante 47 años dos partidos se alternaron en el poder bajo la beneplácita mirada de ambos alfonsinos reyes. 21 elecciones en que pasase lo que pasase en España la única medida que se llevaba a cabo por parte del electorado era votar al partido que no estaba en el poder. Había más de dos partidos, pero para el caso como si no los hubiese habido.

Durante nueve elecciones se turnaron en el poder los mismos dos candidatos, Mateo Sagasta y Cánovas del Castillo, pero el primero, Sagasta, aún continuaría otras tres hasta sumar cuatro décadas de presidencias alternas del gobierno. Y si se retiró no fue por otra razón que su muerte en 1903, cosa que complicó su presencia en las siguientes elecciones.

lunes, 2 de septiembre de 2013

Conmigo o contra mí - Arturo Pérez-Reverte

"Yo no tengo ideología, yo tengo biblioteca". Así enuncia el célebre escritor español su manera de pensar cuando le piden que se 'moje'. Y en torno a ello gira el texto completo de su artículo en XLSemanal, a la habilidad que poseen los españoles, como he dicho varias veces anteriormente en este blog, para reducirlo todo al azul y al rojo, al claro y oscuro, al conmigo o contra mí. Este es el título de su artículo, que aquí transcribo, y del cual fervientemente recomiendo su lectura a todo aquel al que le pesen tanto las diferencias con su contertulio respecto a aquello que llaman ideologías que sea incapaz de verlo como nada más que su más profundo enemigo. Esto de lo que Pérez Reverte habla es sin duda a lo que el filósofo Ortega y Gasset se refería al definir el término 'hemiplejía moral'.

Conmigo, o contra mí
XLSemanal - 02/9/2013

Un lector me preguntó el otro día por mi escepticismo político: mi falta de fe en el futuro y mi despego de esta casta parásita que nos gobierna, sólo comparable a la desconfianza que siento hacia nosotros los gobernados: sin víctimas fáciles no hay verdugos impunes. Siempre sostuve, porque así me lo dijeron de niño, que los únicos antídotos contra la estupidez y la barbarie son la educación y la cultura. Que, incluso con urnas, nunca hay democracia sin votantes cultos y lúcidos. Y que los pueblos analfabetos nunca serán libres, pues su ignorancia y su abulia política los convierten en borregos propicios a cualquier esquilador astuto, a cualquier lobo hambriento, a cualquier manipulador malvado. También en torpes animales peligrosos para sí mismos. En lamentables suicidas sociales.

lunes, 22 de octubre de 2012

Elecciones 21O: Victoria del nacionalismo y tregua para Rajoy

Son cinco las Comunidades Autónomas que, junto a la oficialidad del castellano, ostentan la cooficialidad de otra lengua. Y ayer, 21 de octubre de 2012 se han celebrado elecciones en dos de ellas: Galicia y País Vasco. Los resultados, sin embargo, han sido completamente distintos.

En el País Vasco el 60% de los votos han sido dirigidos a partidos nacionalistas: PNV y Bildu, dos partidos nacionalistas pero completamente opuestos en el eje izquierda-derecha. Los partidos llamados constitucionalistas entre los que se encuentran los dos partidos que se han repartido la presidencia del Gobierno de España desde el año 1982, PSOE y PP, han bajado 9 y 3 diputados respectivamente.

Resultado de las elecciones vascas.


Dejando de lado la posición ideológica en el espectro izquierda-derecha del votante vasco. El País Vasco ha dejado claro democráticamente que quieren nacionalismo. Han dejado claro que quieren un gobierno por y para ellos. Habrá quien se eche las manos a la cabeza y entienda esto como un peligro. En los debates postelectorales ya los hay, ya se oyen las voces de los alarmistas oyendo cantos de sirena independentistas. 

Parece ser que a quien mas importa el independentismo es a los no independentistas. Y esta, creo, es la razón de ser de la bajada en votos a PP y PSOE. La primera frase de sus mitines no es otra que la de que ellos son el partido que va a impedir la independencia, o que con ellos en el poder no habrá independencia. Esto está muy bien para aquellos independentistas para los que lo más importante es la independencia o el unionismo, y sin embargo, no para el ciudadano normal y corriente que vive, trabaja y come.

Para los ciudadanos, que lo más reseñable de un partido sea su posición respecto a la independencia es poco menos que un insulto.

jueves, 11 de octubre de 2012

La Crisis Política Española: I - Los orígenes

El divorcio entre ciudadanos y políticos es un hecho. ¿Pero porqué ahora, en la segunda década del Siglo XXI y no antes? Esta y otras muchas preguntas son las que me propongo responder en los siguientes capítulos.

Empezando por el de hoy, el origen, es decir, la causa, de los políticos actuales tal y como los conocemos hoy en día.

I - Los orígenes


Antes de hablar de la política española democrática tras la Transición me parece ejemplificador dar muestra de unos datos. Entre 1876 (fecha del inicio de la Restauración borbónica en España) y 1923 (año en que se produjo el Golpe de Estado que alzaría a Miguel Primo de Rivera) se llevaron a cabo 21 elecciones generales en España, esto es: 21 elecciones en 47 años. 

En estas 21 elecciones, dejando de lado los pucherazos y fraudes electorales, ¿cuántos partidos consiguieron llegar al poder? La respuesta es muy inferior a la que la intuición podría darnos. Dos. Sólo dos partidos consiguieron llegar a ser los más votados en 47 años. Sólo dos partidos fueron los que llevaron a un hombre a la Presidencia del Gobierno. Parece que el bipartidismo en España es más tradición que costumbre.

lunes, 1 de octubre de 2012

España: una democracia violada


En 1978 se ratificó mediante referéndum la Constitución vigente. En ella se proclamaba que España debía ser un Estado social y democrático de Derecho que propugna como valores superiores del ordenamiento jurídico la libertad, la justicia, la igualdad y el pluralismo político. Así como afirma que la soberanía nacional reside en el pueblo español del que emanan los poderes del Estado. 

Desde entonces mucho ha llovido y mucho ha cambiado el perfil medio del ciudadano español y, sin embargo, a priori todos deberíamos estar de acuerdo en que en caso de ser necesario votar una nueva Constitución estos puntos deberían estar incluidos en ella.

Pero analicemos estos puntos:

  • Estado social y democrático: es decir, socialdemocracia, cuyos valores son la justicia social, la solidaridad o el humanismo entre otras.
  • Estado de Derecho: aquel cuyas acciones y medidas están sujetas a normas jurídicas escritas de antemano.
  • Libertad: la suma de todas las libertades de las que debe gozar el ser humano, es decir, libertad de culto, libertad de prensa, libertad de empresa, libertad académica; entre muchas otras.
  • Justicia: entre muchas acepciones podemos escoger que la justicia es dar a cada uno lo que le corresponde.
  • Igualdad: no disponer de ventajas ni desventajas por razón de sexo, color, nobleza ni por ninguna otra.
  • Pluralismo político: la no existencia de un monopolio en el poder por razón de existencia de un partido único.

    En tal caso, y teniendo en cuenta el significado de estas palabras con las que se inicia el paso en 1978 de la dictadura a la democracia, ¿podemos justificar la creencia popular de que la democracia en España ha sido violada? O expuesto de otra manera, ¿podemos considerar democrático un país en el que ocurren la siguientes transgresiones a lo que en su Carta Magna se indica?
    • ¿Estado social? Frente a la solidaridad y el humanismo que debería caracterizar a nuestra democracia nos encontramos con un desamparo al hombre medio. Por un lado encontramos que aquellos que mas tienen son las menos dispuestos a pagar y que más favorecidos están para no hacerlo. Por otro lado encontramos que las ayudas sociales son monopolizadas en gran parte por aquellos que menos las necesitan dejando sin recursos a aquellos que sí las necesitan pero no tienen acceso a ellas.