lunes, 31 de marzo de 2014

Cómo entender el ascenso del Frente Nacional en Francia

Tal vez un 8% de los votos pueden parecer cosa baladí. Sin embargo, tras compararla con otras cifras obtenidas tras las elecciones municipales francesas comprobamos que tal cifra representa un crecimiento histórico del partido liderado por Marine Le Pen.
Marine Le Pen, líder del Frente Nacional

Una subida de un 800% (o lo que es lo mismo, pasar de 1 a 9% de votos), 15 alcaldías conseguidas, más de mil consejeros municipales. Todos estos datos sirven a Le Pen para consolidarse como tercera fuerza política en Francia, y a ella misma como líder indiscutible del partido de ultra derecha, que alcanza el mayor éxito electoral en sus 42 años de historia.

¿Pero como cabe entender esta subida del partido de ultra derecha? ¿Cómo puede subir y no bajar un partido que acepta la etiqueta de xenófobo?

Varapalo socialista

El Partido Socialista de Francia ha pagado por sus políticas de austeridad. François Hollande es el presidente de Francia menos valorado de la historia de la Quinta República Francesa. El recién dimitido primer ministro, Ayroult tampoco gozaba de mayor prestigio. El batacazo de los socialistas en estas elecciones estaba previsto.

domingo, 16 de marzo de 2014

A ti te espían pero un avión puede esfumarse

Según la Aviation Safety Network, más de ochenta aviones han sido declarados 'desaparecidos' desde 1948. El más reciente hasta ahora, el vuelo de Air France que cayó sobre el Atlántico en 2009. Tuvieron que pasar dos años para que fuese hallado el aparato. De entre los otros ochenta podemos destacar aquellos cinco que desaparecieron en el Triángulo de las Bermudas, estableciendo una serie de teorías conspiratorias que desencadenaron en múltiples películas y un mito que aún dura.

El caso del vuelo de Malaysian Airlines estimula, de nuevo, esas conspiraciones, esta vez con el guión de la serie Lost, y nos va salpicando de pistas, unas confirmadas y otras desmentidas. El caso se ha alargado lo suficiente para disparar muchas alarmas y convertirse en desconcertante.

lunes, 24 de febrero de 2014

Últimos casos de manipulación mediática

Ha pasado un día del polémico falso documental de Jordi Évole en Salvados. No ha dejado indiferente a nadie. Los unos le acusan de enterrar la credibilidad que le había costado ganarse dejando atrás el personaje de El Follonero. Los otros alaban el mensaje del documental: no os creáis todo lo que encontréis en los medios.

Dejando en paréntesis esta discusión de si hizo bien Jordi Évole con la película del 23F no podemos obviar el mensaje del documental. Desde aquí ya hemos puesto énfasis varias veces en que los medios sirven tanto para informar como para convencer. Que el cuarto poder (la prensa) no es neutral y responde a intereses económicos e ideológicos y que habría que suponer una ingenuidad máxima para suponer que no existe una intención más allá de la de presentar noticias y hechos.

Sin embargo, fueron muchos los que ayer se dieron cuenta de esta realidad. De lo fácil que es creerse cosas si las cuenta alguien o algo de nuestra cuerda. De lo fácil que es creerse lo que uno, de antemano, ya quería creerse. O lo que es mucho más triste: de cuán sencillo es para la televisión presentar unos hechos como la verdad sin que apenas nadie se la cuestione.

Para estos recién llegados a la realidad de que la prensa engaña y de qué manera. Para los que todavía dudan y ponen en aquellos cercanos a su ideología el bastón de la verdad única vamos a repasar algunos de los casos más recientes de manipulación mediática.

Cocina creativa en las encuestas

El término ganó popularidad a principios de este mismo mes de febrero. El Secretario de Organización del PSOE calificaba la reciente encuesta sobre intención de voto del CIS de "tener más cocina que MasterChef". Y no se equivocaba, ni para el bien de su partido ni para el malo.

lunes, 17 de febrero de 2014

¿Ser liberal significa ser de derechas?

La semana pasada vimos en el artículo sobre el liberalismo y la izquierda, que estas dos posturas eran incompatibles y tras llegar a esta conclusión se nos abrió un interrogante. ¿Si el liberalismo no es izquierda, entonces forma parte de la derecha?

La respuesta que suele dar la opinión pública es afirmativa, la palabra liberalismo (e incluso la errónea neoliberal) suele ser definida del mismo modo que se define la derecha. Este error, no es casual, y para desvelar las cuestiones que nos llevaran a analizar esta cuestión llevaremos a cabo la misma estrategia llevada a cabo en el anterior artículo: si antes definimos la izquierda y el liberalismo, esta vez lo haremos con la derecha.
El liberalismo apoyó la Revolución Francesa

El término derecha, igual que vimos con la izquierda, nace en el transcurso de la Revolución Francesa, cuando los que pretendían mantener el poder monárquico se situaron a la derecha del presidente de la Asamblea Nacional Constituyente. Así, podemos aseverar que, desde entonces, derecha es sinónimo de conservadurismo. 

Pero así como el conservadurismo (e incluso las connotaciones religiosas) son intrínsecas a la derecha no es esto lo único que se le asocia, el liberalismo y el capitalismo también forman parte de sus implicaciones habituales. ¿Tiene esto razón de ser?

martes, 11 de febrero de 2014

¿Se puede ser liberal y de izquierdas?

A menudo, liberales que huyen de su estigmatización como derechistas se amoldan en la expresión, liberal y de izquierdas. También los progresistas o la gente identificada con la izquierda, utilizan la misma expresión en debates entre intervencionismo y liberalismo económico. Pero, ¿tiene esto algún sentido? ¿Pueden en una persona aparecer juntos el liberalismo y la izquierda política? ¿Es un oxímoron (un absurdo) como un sol negro, o una luz oscura? ¿O se pueden conjugar?

Adam Smith, ideólogo del liberalismo
El liberalismo, se caracteriza por situar al individuo como único protagonista de la escena política, social, jurídica y económica. El individuo es el actor, a su libre elección, de la acción humana. El único límite de esa libertad es el derecho de los demás hombres; más allá de ese límite, todas las actuaciones le son lícitas. "Mi libertad acaba donde empieza la de los demás" que diría John Stuart Mill.

Como el hombre, por sí sólo, es incapaz de auto-abastecerse de todos aquellos bienes y servicios de los que obtener bienestar y felicidad, debe hacer uso del intercambio de sus respectivas habilidades o posesiones. Este sistema de intercambio es lo que nosotros llamamos (hoy en día por algunos casi como una palabra peyorativa) Mercado o Capitalismo.